Hay palabras que se repiten tanto en la iglesia que dejan de significar algo. Gracia es una de ellas. Esta historia ayuda a recuperar lo que quiere decir.
Un versículo para empezar
Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. (Ef 2:8 NTV)
La gracia es un regalo. No se gana ni se compra: se recibe.
Qué enfrentó
David ya era rey y hizo una pregunta que casi nadie haría: si quedaba alguien de la familia de Saúl, el rey que lo había perseguido.
¿Hay alguien de la familia de Saúl que aún siga con vida, alguien a quien pueda mostrarle bondad por amor a Jonatán? (2 Sam 9:1 NTV)
Jonatán, hijo de Saúl, había sido amigo de David. David le había hecho una promesa y quería cumplirla. Encontró a un hijo de Jonatán, Mefiboset, que tenía una discapacidad en los pies (2 Sam 9:3) y vivía lejos, escondido en Lo-debar (2 Sam 9:4).
Qué sintió
El texto cuenta cómo reaccionó Mefiboset. Se postró ante David. David le dijo que no tuviera miedo:
Mi intención es mostrarte mi bondad por lo que le prometí a tu padre, Jonatán. (2 Sam 9:7 NTV)
Y Mefiboset contestó:
¿Quién es su siervo para que le muestre tal bondad a un perro muerto como yo? (2 Sam 9:8 NTV)
Esa es la frase de alguien que cree no merecer nada. Se ve a sí mismo muy por debajo de lo que David le ofrece. La Biblia no lo suaviza.
Quién lo sostuvo
David le devolvió las tierras de su familia y lo sentó a su mesa:
A partir de ese momento, Mefiboset comió a la mesa de David, como si fuera uno de los hijos del rey. (2 Sam 9:11 NTV)
El texto no menciona nada que Mefiboset hiciera para ganárselo. Le dieron un lugar por una promesa que David le había hecho a su padre.
Se parece a lo que el Nuevo Testamento llama gracia.
Y hoy, ¿quién te sostiene?
- Dios. «Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios» (Ef 2:8 NTV).
- Jesús. Le dijo a Pablo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad» (2 Co 12:9 NTV). Y Juan escribe que «el amor inagotable de Dios y su fidelidad vinieron por medio de Jesucristo» (Jn 1:17 NTV).
- El Espíritu Santo. «Él nos salvó, no por las acciones justas que nosotros habíamos hecho, sino por su misericordia […] y nos dio un nuevo nacimiento y vida nueva por medio del Espíritu Santo» (Tit 3:5 NTV, en parte).
Y tú
- Mefiboset no creía merecer nada. ¿Alguna vez te has sentido así frente a Dios o frente a otras personas?
- David cumplió una promesa hecha a un amigo ya muerto. ¿Qué te dice eso de él?
- Mefiboset no ganó su lugar en la mesa; lo recibió. ¿Qué te cuesta más: recibir sin merecer o creer que te lo merecen?
- ¿Qué es lo que más te cuesta aceptar como un regalo?
- ¿A quién podrías darle una oportunidad que no se ha ganado?
Dinámica con el mazo
Tiempo: 15 minutos · Jugadores: 2 a 5 por mesa · Material: el mazo. Las reglas no cambian.
- Cuando alguien juegue Gracia (turno extra), dice: «Algo que recibí sin merecerlo es…». Puede decir «paso».
- Y en su turno extra, regala algo: le dice a otro jugador algo bueno y verdadero que ha notado en él.
- Al terminar, cada uno escribe un mensaje breve de agradecimiento y se lo da a alguien.
Por qué funciona: Gracia es un turno que nadie se ganó. Y lo que haces con él puede ser un regalo para otro.
Datos prácticos
- Edad: 12 a 20.
- Tiempo: 7 minutos de lectura, 15 de dinámica.
- Materiales: el mazo y papel.
- Antes: Persecución. Después: Tentación.
Texto bíblico: La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente, © Tyndale House Foundation, 2010. Todos los derechos reservados.
