El miedo no avisa. Te lleva a decir cosas que no dirías y a hacer cosas que no harías. Y después te da vergüenza.
A Abram le pasó. Y la Biblia lo cuenta completo.
Un versículo para empezar
No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa. (Is 41:10 NTV)
Dios no dice que el miedo no exista. Dice que no lo enfrentas solo.
Qué enfrentó
Había hambre en Canaán y Abram bajó a Egipto como extranjero (Gn 12:10). Cerca de la frontera, le dijo a su esposa:
Cuando los egipcios te vean, dirán: «Ella es su esposa. ¡Matémoslo y entonces podremos tomarla!». Así que, por favor, diles que eres mi hermana. (Gn 12:12-13 NTV, en parte)
El plan salió mal. Los funcionarios del faraón vieron a Sarai y la llevaron al palacio (Gn 12:14-15). Este pasaje toca un tema delicado: léelo antes con tu grupo.
Qué sintió
El texto no usa la palabra miedo. La muestra en lo que Abram dice y hace. Calcula lo peor (que lo matarán por su esposa) y propone una mentira para salvarse. Hay un detalle que lo confirma: años después, en Gerar, volvió a hacer lo mismo y lo explicó así:
Yo pensé: «Este es un lugar donde no hay temor de Dios. Ellos querrán tener a mi esposa y me matarán para conseguirla». (Gn 20:11 NTV)
El miedo no se fue con los años. Volvió con la misma excusa.
Quién lo sostuvo
Lo primero que hay que notar es una ausencia: el texto no dice que Abram orara ni que le preguntara a Dios antes de su plan.
Lo segundo es lo que Dios hizo, sin que el texto mencione que se lo pidieran:
Pero el Señor envió plagas terribles sobre el faraón y sobre todos los de su casa debido a Sarai, la esposa de Abram. (Gn 12:17 NTV)
Dios cuidó a Sarai y a Abram a pesar del plan de Abram. Esto no aprueba la mentira: la Biblia deja que quien corrige a Abram sea el faraón, un hombre que no conocía a Dios:
«¿Qué me has hecho?», preguntó. (Gn 12:18 NTV, en parte)
Es una escena incómoda y honesta. Abram sale de Egipto, expulsado, pero con su esposa y todas sus pertenencias (Gn 12:20).
Más adelante, Dios le dijo esto a Abram (Gn 15:1):
No temas, Abram, porque yo te protegeré. (Gn 15:1 NTV, en parte)
Y hoy, ¿quién te sostiene?
- Dios. «No tengas miedo, porque yo estoy contigo […] te sostendré con mi mano derecha victoriosa» (Is 41:10 NTV). Lo dijo a los descendientes de «mi amigo Abraham» (Is 41:8).
- Jesús. «La paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo» (Jn 14:27 NTV).
- El Espíritu. «Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina» (2 Ti 1:7 NTV).
Cuando tengas miedo, la Biblia te da una frase para decir en voz alta:
Pero cuando tenga miedo, en ti pondré mi confianza. (Sal 56:3 NTV)
Y tú
- ¿Qué tan fácil es para ti contar una mentira cuando tienes miedo? ¿De qué te ha tratado de proteger?
- Abram calculó lo peor. ¿Qué es lo peor que imaginas cuando algo te da miedo? ¿Cuántas veces ha pasado de verdad?
- Abram no le preguntó a Dios antes de actuar. ¿Qué cambiaría si le hablaras primero?
- Dios protegió a Abram aunque Abram falló. ¿Qué te dice eso de cómo es Dios?
- ¿Qué miedo tienes hoy que nunca le has dicho a nadie?
- ¿Qué frase de la Biblia te sirve para esos momentos? Si no tienes una, elige una de las de arriba.
Dinámica con el mazo
Tiempo: 20 minutos · Jugadores: 2 a 5 por mesa · Material: el mazo, hojas de papel y lápices. Las reglas no cambian.
- Cuando alguien juegue Miedo contra otro, el atacado completa en voz alta: «Lo que más miedo me da perder es…». Puede decir «paso».
- Cuando alguien juegue Fidelidad (protege una carta bajada hasta tu siguiente turno), dice: «Dios ha sido fiel conmigo en…».
- Al terminar: cada uno escribe en una hoja un miedo, sin nombre. El líder dobla las hojas, las mezcla, las lee en voz baja y el grupo ora por ellas. Es opcional: quien no quiera, dobla la hoja en blanco.
Por qué funciona: Miedo te quita algo que ya tenías, y Fidelidad protege lo que pusiste en la mesa. Es lo que muestra el pasaje: lo que Dios cuida no depende de que no falles.
Datos prácticos
- Edad: 14 a 20. El pasaje toca un tema delicado (Sarai llevada al palacio). Con menores, léelo antes y decide si lo adaptas.
- Tiempo: 7 minutos de lectura, 20 de dinámica.
- Materiales: el mazo, papel y lápices.
- Antes: Abraham. Después: Duda.
Texto bíblico: La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente, © Tyndale House Foundation, 2010. Todos los derechos reservados.
