Jugar gratis

Esperar cansa. Más cuando lo que esperas es algo que Dios dijo. Pasan los años y ya no sabes si la promesa sigue en pie.

Abraham y Sara esperaron veinticinco años. Esta es la parte de la historia donde por fin se cumple.

Un versículo para empezar

¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana. (Lm 3:22-23 NTV)

Si hay alguien fiel en esta historia, es Dios. Lo que él prometió, lo guarda.

Qué enfrentó

La promesa llegó cuando Abram tenía setenta y cinco años (Gn 12:4). El hijo nació cuando tenía cien (Gn 21:5). En medio hubo hambre, un viaje a Egipto, preguntas y, en un momento, un intento de resolver la promesa por su cuenta (Gn 16:1-4: un pasaje difícil, con consecuencias para otra persona; léelo antes con tu grupo).

Cuando le anunciaron a Sara que tendría un hijo, ella se rio en silencio (Gn 18:12). Abraham ya se había reído por dentro (Gn 17:17). Los dos eran ancianos y no veían cómo.

Qué sintió

El texto lo muestra con una risa. Primero la risa de la incredulidad: la de Abraham (Gn 17:17) y la de Sara (Gn 18:12). Pero la historia no termina ahí. Cuando nació Isaac, Sara dijo:

Dios me hizo reír. Todos los que se enteren de lo que sucedió se reirán conmigo. (Gn 21:6 NTV)

El nombre Isaac significa «él ríe» (nota de la NTV a Gn 17:19 y 21:6). Fue Dios quien lo escogió (Gn 17:19), pocas líneas después de la risa incrédula de Abraham. Con Sara también hubo un momento incómodo: Dios le hizo notar su risa (Gn 18:13-15). Pero la historia no se quedó ahí: la risa de duda terminó en risa de alegría.

Quién lo sostuvo

Después de veinticinco años, esto es lo que cuenta el texto:

El Señor cumplió su palabra e hizo con Sara exactamente lo que había prometido. Ella quedó embarazada y dio a luz un hijo a Abraham en su vejez. Esto ocurrió justo en el tiempo que Dios dijo que pasaría. (Gn 21:1-2 NTV)

Fíjate en la frase: justo en el tiempo que Dios dijo. No cuando ellos querían. Esto no significa que Dios cumpla todo lo que tú desees; significa que cumplió lo que había prometido, a su tiempo.

La Biblia lo resume para quien está cansado de esperar:

Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa. (Heb 10:23 NTV)

Y hoy, ¿quién te sostiene?

  • Dios. «¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana» (Lm 3:22-23 NTV).
  • Jesús. «Si somos infieles, él permanece fiel, pues él no puede negar quién es» (2 Ti 2:13 NTV; en el contexto de 2 Ti 2:8-13 habla de Jesucristo). Y: «…estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos» (Mt 28:20 NTV).
  • El Espíritu Santo. «El Espíritu es la garantía que tenemos de parte de Dios de que nos dará la herencia que nos prometió» (Ef 1:14 NTV).

Y tú

  1. ¿Hay algo que le pediste a Dios hace tiempo y todavía esperas? ¿Cómo has pasado la espera?
  2. La risa de Sara pasó de duda a alegría. ¿Cuándo te pasó algo parecido: algo que no creías y luego sucedió?
  3. «Justo en el tiempo que Dios dijo». ¿Qué cambia si la espera no es un castigo sino parte del tiempo de Dios?
  4. ¿Cómo distingues entre esperar a Dios y intentar resolver las cosas por tu cuenta?
  5. ¿Qué promesa de Dios te sirve hoy para seguir esperando?

Dinámica con el mazo

Tiempo: 15 minutos · Jugadores: 2 a 5 por mesa · Material: el mazo, papel y lápices. Las reglas no cambian.

  • Cuando alguien juegue Fidelidad (protege una carta bajada), cuenta en 30 segundos «algo que Dios cumplió en mi vida o en la de alguien que conozco». Puede decir «paso».
  • Al terminar, cada uno escribe en una tarjeta algo que Dios cumplió o sostuvo en su vida y la pega en una pared de cumplimientos. Si quieres, se vuelve a leer en la siguiente reunión.

Por qué funciona: Fidelidad protege lo que pusiste en la mesa, y la fidelidad de Dios protege lo que él prometió. Es lo que muestra Gn 21: el cumplimiento llegó a pesar de las dudas, los planes propios y los años.

Datos prácticos

  • Edad: 14 a 20. Incluye una referencia a Gn 16:1-4, un pasaje difícil: léelo antes con tu grupo.
  • Tiempo: 7 minutos de lectura, 15 de dinámica.
  • Materiales: el mazo, papel y lápices.
  • Antes: Confianza. Cierra la temporada de Abraham.

Texto bíblico: La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente, © Tyndale House Foundation, 2010. Todos los derechos reservados.

Llévalo a tu grupo

El kit de Héroes Verdaderos trae el mazo y los 25 estudios impresos. Conoce el kit o prueba el juego gratis en línea.